Valores Scrum: Coraje

Desde hace un tiempo a la fecha, he visto en Linkedin y otras redes sociales como algunas empresas vienen manoseando la palabra “ágil” inclusive al punto de ofrecer charlas y talleres referentes al tema. Me gusta ser sincero, no me molesta que lo hagan, sin embargo si me pone nervioso el que tendencias de implantar de manera equivocada este conjunto de herramientas sea lo que percibo están llamando en Chile como transformación digital.

Muchas empresas lo que realmente han implantado es una adaptación del marco de trabajo Scrum, el cual recoge una serie de metodologías ágiles y de Lean cuales dispone como herramientas para sus procesos, con la finalidad de que Scrum pueda funcionar con la forma en que muchos venían haciendo las cosas para que así entonces no salgan de su status quo. Piensan que Scrum les va servir para todo y lo que es peor, que ser ágil significa entregar rápido (corriendo señores), así que las expectativas de las gerencias y sus directorios se van por las nubes.

Entonces, el resultado es una mezcolanza que en vez de fomentar la confianza e innovación, termina aumentando la incertidumbre y falta de compromiso, el secretismo por sobre la transparencia, el mando por sobre el respeto y trabajo en equipo, el callar por miedo a equivocarnos por sobre la apertura, etc. En algún momento se dan cuenta que deben transformarse en compañías horizontales ¿cómo? si siempre hemos tenido cuatro capas gerenciales, nos ha funcionado perfecto, la gente trabaja contenta. Luego, se dan cuenta que deben agilizar procesos eliminando cuellos de botella, lo que se traduce en re estructurar departamentos, roles y responsabilidades ¿cómo? si los intereses de mi departamento velan por que el otro departamento no haga lo que esta haciendo por que esto me afecta a mi. Cero colaboración. Mejor “aislemos” el área digital y seamos ágiles en el papel: “cambiemos todo, para que todo siga igual”.

Así es como los comentarios de profesionales que colaboran en organizaciones que llevan más de un o dos años aplicando este Scrum customizado (cuyas compañías pregonan enérgicamente llamándose así mismas como empresas ágiles o centros de innovación) te cuentan cosas que claramente tienen más que ver a una empresa donde impera el ambiente de control que el de colaboración. De hecho, no termina de asombrarme como es que modifican los artefactos y procesos eliminándolos o sin darle continuidad a ceremonias ni mucho menos defender los principios y valores ni del manifiesto Ágil ni de Scrum. Mucho menos hablemos de la “cultura ágil” que dicen tener cuando en realidad lo que tienen son jefes de proyecto manejando Jira mucho más preocupados de meterle HH a las tareas para controlar su avance e imponiendo fechas de entrega imposibles para sus releases (obligando a los equipos a trabajar de noche, fines de semana, etc. Disfrazando estas malas practicas bajo el nombre de compromiso), eliminando por completo la inspección y adaptación. Mucho menos hablemos de la transparencia, que llegado a este punto se simplifica sencillamente a una escala de mando. ¡Repartamos bonos por el paso a producción a las tres de la mañana!

valores scrum
Los cinco valores de Scrum

Al medio de todo este ambiente descrito emergen los Scrum Master. Los guardianes de Scrum y quienes brindan coaching a sus equipos. Son los que protegen y evangelizan los valores Ágiles y de Scrum. Son quienes deben defender el valor del coraje, sin embargo para cuidar este valor hay que tener precisamente mucho valor. Sin duda el Scrum Master está expuesto de manera permanente, debe ser un agente de cambio y luchar por empujar que dichos cambios se lleven a cabo. Debe mantener el ambiente necesario para que Scrum pueda ser utilizado sin mayores problemas. Debe ser un hábil politico y un líder servicial que demuestre que las cosas si pueden hacerse de una forma distinta. Debe ganarle a la resistencia al cambio y para eso, tener la capacidad de hablar, explicar y por sobre todo demostrar a los interesados, el por que (cuando es bien aplicado y de eso se trata luchar con coraje) se puede obtener éxito sin la necesidad de fomentar un ambiente de control sino que de colaboración y posterior, cultivación.

Todas estas cualidades deben estar por sobre los intereses propios, por sobre el contrato, por sobre la comodidad. Por sobre todo debe estar el conocimiento profundo y ojalá práctico de Scrum. Esto no es ser un jefe de proyecto, esto se trata de colaborar, acompañar, fomentar y liderar. Pero liderar de manera participativa, donde todos podemos aprender y ser.